Hermano del Papa: "Cuando tenía 7 años, una madre le dijo que sería el primer Papa americano"
Pérdida de intimidad: "Antes podía dejar la puerta de casa abierta. Ahora dudo porque no sabes quién va a llamar a la puerta".
Infancia corriente: "Probablemente como la de cualquier otra persona: mamá y papá, tres niños, colegio, deberes, jugar y repetir. Era una vida normal".
Recuerdo de la infancia: "Una vez estábamos construyendo un cobertizo en el patio trasero y Rob se cayó por el tejado. Es que parte de la madera estaba podrida, porque estábamos usando puertas viejas de la casa para el tejado".
La temprana vocación de León XIV: "Siempre supimos que quería ser sacerdote. Desde muy joven, eso siempre estuvo ahí".
Una "profecía": "Cuando estaba quizá en primero o segundo curso, una de las madres de enfrente dijo: 'Sabéis, va a ser el primer Papa americano'. Simplemente lo escuchamos y seguimos adelante".
Siguen siendo sólo hermanos: "La gente dice: '¿Quién le dice que no al Papa?' Yo lo hago. No tengo miedo de decir que no; probablemente siempre lo he tenido".
Relación con su hermano: "Creo que es la misma. Ahora es más a distancia. Antes venía aquí, ahora si vamos a verle, tenemos que ir allí... pero nos comunicamos todos los días. Una de las primeras cosas que le pregunto es: '¿Has conocido a alguien famoso hoy? Los miércoles tiene la Audiencia General, y ayer dijo que había unas 20.000 personas".
Traducción IA